Filosofía

Mi filosofía como interiorista es ofrecer a mis clientes entornos confortables, acogedores, funcionales y propios, incorporando y readaptando elementos de diseño, encontrando y compensando la relación del espacio con todos sus habitantes, uniéndolos con la funcionalidad de los mismos.

Ves cosas y dices,”¿Por qué?” Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, “¿Por qué no?”

George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés.

En la ordenación del espacio disponible intervienen conceptos como la iluminación, los colores, el mobiliario, la distribución, la utilidad, los materiales,… todo a través de una perspectiva entrenada y consciente, tanto creativa como organizativa.

Indispensable buscar siempre la proporción justa y correcta entre la funcionalidad y la estética.

Unir presupuestos, objetividad, control y la subjetividad propia de un proyecto totalmente emocional.

Una vivienda grande o pequeña, una estancia como pueda ser una cocina o un baño, un local comercial… todo es un gran reto.

Imprescindible analizar de un cliente sus costumbres, necesidades, hábitos, estilo, para conseguir convertir en realidad lo que en definitiva tanto desea y le seduce.

Diseño, arte y pasión, es lo que me motiva para obtener el mejor partido del espacio a diseñar.

Transmitir el placer de trabajar en un sueño y mostrar mis ideas, siempre de forma personal.